jueves, 22 de noviembre de 2007

Nunca se quejen de su suerte.

Venía de hacer unas cosas que me dejaron, como siempre suele suceder, misio y de mal humor. Regresaba del banco. A esta hora y con el trámite hecho me suele poner de muy mal humor hasta la gente que me sonrie. Venia por la Arequipa, quejándome de mi mala suerte y repasando en mi mente lo que iba hacer al llegar a la oficina, me quedaba todavía trabajo por hacer. Eran las 6pm y la Chata quería sus cosas para mañana a las 10. Me disponía a cruzar entre las combis, cuando escuche el llanto de un niño y revise rapidamente detras mio y hacia adelante. No vi a nadie. De pronto, mientras perdia el paso por tratar de averiguar de donde venia el llanto, vi un hpmbre, joven de mas o menos 30 años, que desconsolado hablaba por teléfono y entre un desgarrador llanto, trataba de explicarle a la persona al otro lado de la linea lo que acababa de ver. Tenía en sus manos un sobre muy grande, al instante comprendí que se trataba de algún examen médico, en Petit Touars hay muchos laboratorios de este tipo. Seguí caminando, un poco preocupado por la cantidad de tretas que hay hoy en dia para robarte y contra más me alejaba más me daba cuenta que el flaco lloraba de verdad y no encontraba explicación a su mal. No pude mas y me pare, llegue hasta el y le dije - hey amigo que te ocurre - - te puedo ayudar en algo - En ese momento el hombre alzo la mirada, trato de combinar las lagrimas con su voz, y dijo -es la tomografia amigo- - es la tomografía- -tengo un Quiste. Caramba debe estar muy asustado - Tranquilizate- - a ver donde es el quiste- -en la cabeza, en la cabeza- En este punto yo queria llorar con él, no sabia que hacer. - seriá mejor que llegues a tu casa lo mas pronto, calmate amigo los doctores sabran que hacer- -Ni yo me hubiera calmado, a esta altura ya hubiera roto cuanto me hubiera encontrado a mi paso. El hombre seguia llorando y nunca dejó de hablar por teléfono, -confia en Dios- -confia en Dios- - Tranquilizate- Confia en Dios- a esta altura le habia pasado la mano por detras de la espalda y estaba consolandolo. Yo. Las piernas me flaqueaban y sólo podia pensar en su madre y en su familia, pero tambien pensaba e los mia. Le pase una vez masla mano por la espalda y el hombre poco a poco dejó de llorar y recobró la tranquilidad y camino mejor mientras repetia - gracias, estoy bien- gracias-.

Seguramente siguio llorando y cuando llego a su casa debe haber sido peor, esas noticias no son faciles de asimilar. No se cuanto bien le hizo que estuviera con él, pero si se lo bien que me hizo a mi. No pude llorar, pero me pregunté si valia la pena quejarme por tan poco, sin algun dia tendré que hacerlo por tanto. Nunca recojan un resultado a solas, seguramente alguien los quiere acompañar.

2 comentarios:

koke dijo...

wooo..!! mui xvr!!

arto cntimiento..!!

mui xvr la redaccion..!

un arteaga tenia q zer..!

ta xvr tu blog..!!

io tmb kiero uno..!!

waa!!

KoKe..! ¬¬

Jo dijo...

Esa situación era muy complicada, que bueno ver que todavía hay gente solidaria, bye